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Por:
Ramón
Perdomo
ramonperdomo83@hotmail.com
La
Radio
en
San
Pedro
de
Macoris,
tuvo
tres
etapas
importante
durante
su
proceso
de
desarrollo,
teniendo
mucho
que
ver,
la
situación
económica
de
la
provincia
y el
país,
así
como
la
situación
política
que
vivió
la
nación
antes
de
Trujillo,
durante
y
después
de
la
tiranía;
siendo
esta
etapa–la
post
tiranía-
la
más
significativa.
Sin
embargo,
hay
que
resaltar
que
en
términos
de
los
que
hacían
radio:
Locutores,
actores,
músicos,
etcétera;
los
primeros
años
fueron
más
constructivos
en
el
aspecto
informativo-educativo-cultural.
Debido
al
nivel
cultural
de
los
actuantes.
Es
que
San
Pedro
de
Macorís,
de
una
comunidad
eminentemente
agrícola
en
1830,
saltó
a
una
comunidad
comercial
para
el
1856,
y
luego
a
una
ciudad
industrial,
para
1910
es
cuando
se
comienzan
a
construir
la
primera
iglesia
y
fundar
la
primera
escuela.
Esta
última
etapa,
convierte
este
pueblo
en
el
centro
del
capitalismo
en
la
República
Dominicana,
superando
en
importaciones
por
su
puerto
la
ciudad
Capital
y
Puerto
Plata,
segunda
ciudad
de
importancia
en
términos
portuarios
de
la
época.
Esto
queda
evidenciado
porque
de
acuerdo
a
los
datos
y
estadísticas
que
existen,
para
1892
el
61%
de
la
Industria
Azucarera
de
toda
la
nación
estaba
concentrada
en
San
Pedro
de
Macorís,
esto,
como
todos
saben,
debido
a
las
primeras
instalaciones
agro
industriales
que
comenzaron
a
funcionar,
con
la
iniciación
en
1879
del
primer
ingenio
azucarero,
puesto
en
marcha
por
el
cubano
Juan
Amechazurra.
Fue
tal
el
crecimiento
económico
en
esta
localidad,
que
ya
para
1893
concentraba
el
67%
de
la
producción
azucarera
del
país,
y es
que
la
bonanza
económica
comienza
a
llegar
precisamente
no
con
el
inicio
de
las
moliendas
del
Ingenio
Angelina,
sino
que
para
1848
ya
se
sembraba
caña
y de
manera
rudimentaria
se
extraía
licor
y
melaza
mediante
el
trapiche,
para
ser
vendidos
en
la
ciudad
capital
y
otras
comunidades,
haciéndose
el
transporte
por
vía
marítima
en
pequeñas
embarcaciones.
La
vertiginosa
ascendencia
de
ciudad
fue
tal,
que
para
1887,
fue
la
de
mayor
contribución
al
fisco
por
concepto
de
cobro
de
impuestos
en
la
aduana
del
puerto,
ascendiendo
el
monto
cobrado
a
unos
34
mil
307
pesos
con
53
centavos,,
colocándose
por
encima
de
la
ciudad
Capital
y
Puerto
Plata;
por
lo
que
el
presidente
Ulises
Heureaux
Level
(Lilis)
convencido
de
los
aportes
fiscales
a su
gobierno,
incrementó
su
respaldo
a la
industria
azucarera.
Este
cuadro
de
desarrollo
y
afianzamiento
de
la
producción
capitalista
iba
a
revolucionar
la
vida
en
San
Pedro
de
Macorís,
y
con
el
aumento
de
las
exportaciones
a
través
de
la
aduana
en
el
puerto,
era
evidente
que
ya
para
1910,
inicio
del
siglo
XX,
era
la
ciudad
de
mayor
acopio
de
hombres
y
mujeres
en
busca
de
mejor
suerte;
unos
llegaban
de
distintos
puntos
del
país,
otros
de
Puerto
Rico,
algunos
de
las
Islas
Anglicanas,
de
Europa,
del
Oriente
Medio.
Hasta
aquí
este
pequeño
recorrido
por
lo
que
fue
el
Macoris
del
Mar
para
finales
del
siglo
XIX
y
principios
del
XX,
que
fueron
los
años
de
mayor
esplendidez
y
aunque
no
se
han
encontrado
datos
oficiales
hasta
estos
momentos
(2012)
sobre
la
existencia
de
una
primera
radiodifusora
antes
del
1935,
cuando
se
funda
la
HI1J,
hay
que
resaltar
que
a
través
de
investigaciones
hechas
por
quien
suscribe,
existen
documentos
orales
que
prueban
que
para
finales
de
1920
(puede
ser
entre
1927-1929)
hubo
una
emisora
llamada
HIH,
propiedad
de
Domingo
Domínguez,
la
que
estuvo
instalada
en
la
hoy
calle
Matilde
Larancuent,
entre
la
Francisco
Domínguez
Charro
y la
Calle
Sánchez.
Vinicio
Viguera
Ozuna,
Miguel
Alfonzo
(Piri)
Mendoza,
fallecidos;
Doña
América
Bermúdez
Escoto(98
años),
Atahualpa
Ravelo
–Wapí-
(97
años),
el
locutor
José
Manuel
Rodríguez
(Papi
Finito)
y el
radiodifusor
Rafael
Ballenilla,
afirman
que
hubo
en
San
Pedro
de
Macoris,
una
emisora
llamada
HIH
y
que
la
misma
estuvo
en
las
inmediaciones
de
lo
que
hoy
son
unos
tanques
de
melaza
ubicados
en
el
patio
de
lo
que
fue
el
pabellón
1951
del
hospital
San
Antonio
(después
Carl
T.
George,
ahora
Sagrado
Corazón
de
Jesús)
en
la
calle
Matilde
Larancuent
entre
la
Sánchez
y la
Avenida
Francisco
Domínguez
Charro.
Dice
Vinicio
Viguera
Ozuna
en
un
opúsculo
publicado
el
23
de
Julio
del
2002
sobre
esa
emisora
lo
siguiente:
“Y
este
servidor,
que
llegó
a la
barriada
Miramar
–desde
la
calle
Juan
Estaban
Gil,
donde
nace-
en
1926
y ya
con
5
años
y a
varias
cuadras
de
la
residencia
del
Sr.
Domínguez,
allí
la
ve,
ya
instalada.
Y
con
16
años
en
1937,
este
servidor
allí
cantaba,
con
el
acompañamiento
al
piano
del
pianista
compositor
Gerardo
Bello
(Papito)
y
era
bien
amigo
de
las
hijas
del
Sr.
Domínguez
y de
los
familiares
de
su
esposa,
muy
en
mucho
del
también
jovencito
Américo
Salazar
Santana,
quien
se
hizo
locutor
en
esa
emisora”.
Haciendo
una
simple
operación
matemática,
evidentemente
para
1931
ya
existía
la
susodicha
emisora
de
la
que
hacen
mención
tanto
Viguera
Ozuna,
Doña
América
como
Miguel
Alfonzo
(Piri),
por
lo
que
ésta
precede
a la
que
oficialmente
se
conoce
como
la
primera
que
comenzó
a
transmitir
en
1935,
propiedad
del
ingeniero
Fausto
Manrique
Donastorg.
En
unos
manuscritos
inéditos
dejados
por
el
historiador
y
periodista
Miguel
Alfonzo
Mendoza
(Piri),
este
expresa:
“Fellita
Escoto
Bermúdez
trabajó
en
la
compañía
de
José
N.
Solá
(“Padre
de
la
Actriz
Monina
Solá”),
fue
locutora
en
1929
en
la
HIH.
Ella
cantaba
y se
le
puso
“La
alondra
del
Higuamo…”
Es
de
suponerse
que
la
emisora
creada
por
el
cubano
Domingo
Domínguez,
tuvo
su
aparición
entre
finales
de
los
años
1920
o
inicio
de
1930,
ya
que
para
esa
época
Macoris
del
Mar
abrigaba
todas
las
condiciones
para
tal
acontecimiento
y
eso
lo
expresa
Doña
América
cuando
nos
narra
que
siendo
adolescente
llegó
a
acompañar
a
una
pariente
suya
a
los
ensayos
que
se
hacían
para
el
montaje
radiofónico
de
algunas
obras
de
teatro,
que
fueron
difundidas
en
dicha
estación
radial.
Esa
pariente
era
Fellita
Escoto
Bermúdez.
El
reconocido
locutor
petromacorisano
José
Manuel
Rodríguez
Herrera,
alias
“Papi
Finito”,
dice
recordar
dicha
estación
cuando
estuvo
ubicada
en
el
segundo
nivel
de
un
edificio
en
los
frentes
del
parque
Duarte
en
la
calle
Rafael
Deligne,
donde
estuvo
ubicada
la
famosa
farmacia
de
Milongo:
“Yo
no
sé
si
era
la
primera,
pero
como
no,
yo
la
recuerdo,
estaba
frente
al
Parque
Duarte
la
HIH,
su
propietario,
a
quien
me
parece
estarlo
viendo,
vivía
en
Miramar
(se
refiere
a
Domingo
Domínguez,
nota
mía);
ahí
también
trabajaba
un
puertorriqueño
que
se
llamaba
Isaicio
Nieves.
Esa
emisora
estuvo
cuando
la
vi,
frente
a
frente
al
Parque
Duarte,
en
la
Rafael
Deligne,
que
la
casa
está
ahí,
intacta,
igual”.
En
un
bosquejo
biográfico
sobre
el
jurista,
político,
intelectual
Quiterio
Berroa
Canelo,
escrito
por
Federico
Segundo
Bermúdez
Escoto,
hijo
del
laureado
poeta
macorisano
Federico
Ramón
Bermúdez
Ortega,
para
el
25
de
octubre
de
1942,
este
termina
el
mismo
con
una
línea
de
palabras
que
expresa:
“Leído
en
esta
ocasión
por
la
estación
radiodifusora
H.I.H”.
Finalmente,
el
ingeniero
Rafael
Ballenilla,
por
su
parte,
nos
afirma
que
para
la
época,
las
radiodifusoras
dominicanas
transmitían
principalmente
en
onda
corta,
que
van
entre
los
2,300
y
los
29,999
kHz,
que
son
bandas
internacionales,
por
lo
que
tenían
la
facilidad
de
ser
oída
su
programación
en
los
países
circundantes
al
nuestro
y
más
allá.
Sin
embargo
no
se
tienen
datos
de
cuál
era
la
frecuencia
de
la “HIH”,
aunque
refieren
algunos
que
en
ocasiones
se
recibieron
reportes
desde
Cuba
sobre
algunos
espacios
de
la
programación
regular.
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